Hace dos años, Microsoft sumergió en la costa de Orkney, en el extremo norte de Reino Unido, un centro de información en un experimento un poco loco.

El objetivo del proyecto era buscar alternativas para reducir el recalentamiento que sufren los centros de datos o servidores, algo en lo que trabajan muchas empresas.

Y los ingenieros e investigadores pensaron que una forma de "enfriar" esos centros de datos y así aumentar la productividad de los servidores y reducir la alta demanda de energía era ubicándolos bajo el mar.

Ahora, ese centro de información, conocido como proyecto Natick acaba de ser extraído y los investigadores de Microsoft evalúan su desempeño.