Con la flexibilización de las cuarentenas han empezado a usarse en numerosos espacios públicos cámaras o escáneres térmicos para evaluar el estado de salud de la gente.

Mediante tecnología infrarroja, las cámaras térmicas detectan el calor que irradia un cuerpo para estimar la temperatura corporal. Pero estas cámaras no están diseñadas como instrumentos médicos. Los escáneres térmicos miden la temperatura de la piel, con una variación de medio grado, sin embargo, esta no es igual a la temperatura corporal.

La fiebre es solo uno de los muchos síntomas del coronavirus, y es posible estar infectado y no tener fiebre. Por esta razón, las cámaras térmicas por sí solas no detectarán personas infectadas pero con otros síntomas o asintomáticas.