El parque natural en el que se encuentran tiene 33.000 hectáreas, aunque las 90 cascadas, los 20 lagos interconectados y el magnífico bosque de hayas que atrae a la mayoría de los viajeros ocupa solo 800.

Es uno de los géiseres más famosos del mundo, sobre todo por su frecuencia y su fuerza.

La enorme bóveda de esta cueva crea un rincón realmente pintoresco en la península de Coromandel.

La residencia de los reyes franceses es un verdadero espectáculo, desde que se atraviesan las vallas y se divisan los jardines, hasta que se recorren todas y cada una de las salas.

La foto es de otoño, pero en cualquier época del año, la visita a este santuario es imprescindible.