En pleno Índico, Madagascar se erige como una isla única. Antiguo cobijo de piratas, el país es todavía un gran desconocido, con sorpresas como la surrealista avenida de los Baobabs.

Estos árboles, que según las creencias populares albergan en su interior espíritus, son un tesoro natural en peligro de extinción que pueden llegar a alcanzar los 30 metros de altura.