Tras varios desacuerdos con el productor de la gala, Ariana Grande no se presentó a la ceremonia en la cual gano el primer Grammy de su carrera.

Después de haber sido nominada 6 veces, en esta ocasión Ariana se llevó el premio a Mejor Álbum Vocal Pop por su cuarto álbum de estudio Sweetener, una categoría en la cual competía con Taylor Swift.

Dias antes del evento, ocurrieron unas cuantas diferencias entre el productor de la ceremonia, Ken Ehrlich, y ella, ya que ella lo acuso de mentir sobre su decisión de no presentarse en esta noche tan importante.

Ehrlich dijo que la artista le respondió que "sentía que era muy tarde para preparar algo" para el show, pero ella lo desmintió, asegurando que se sintió "sofocada" por el productor.